La satisfacción y el orgullo que nos ha provocado Aznar
se debe a que ha llevado a cabo la intervención que
mejor ha sabido denunciar, en forma y fondo, las gravísimas
manipulaciones, intoxicaciones y acosos que no sólo
haya padecido un partido político, sino un proceso
electoral en nuestro país desde que recuperamos la
democracia. El ex presidente del Gobierno ha mostrado el más
claro compromiso que haya hecho un dirigente político
en nuestro país para que se sepa toda la verdad de
la masacre, y la más firme esperanza de que ni la llegada
al Gobierno de unos, ni los complejos en la oposición
de otros, logren “pasar página” ante lo
que ha sido, no sólo la mayor masacre terrorista perpetrada
en España, sino la más infame utilización
electoral que de una acción terrorista haya sufrido
una democracia occidental en las últimas décadas.
Aznar no sólo ha dejado patente que su gobierno retransmitió
prácticamente en directo toda la información
y la investigación que les iba haciendo llegar las
fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, sino que ha dejado
en evidencia cómo el PSOE y Prisa manipularon a buena
parte de la opinión pública para que creyera
que el Gobierno retenía y ocultaba una información
diferente de la que el Ejecutivo iba facilitando en sus reiteradas
comparecencias informativas; un gobierno acosado tanto por
una matanza perpetrada por terroristas contrarios a su política,
como por una oposición política y mediática
dispuesta a mentir y a utilizar esa matanza con tal de desbancar
al PP del Gobierno.
No menos demoledor ha sido Aznar contra la bajeza que, desde
la oposición, ha venido recientemente a sustituir a
las que le acusaban de mentir tras los atentados y, de paso,
responsabilizarlo por su respaldo al derrocamiento aliado
de Sadam Hussein. Esta nueva bajeza no es otra que la de acusarlo
ahora de imprevisión ante la amenaza islamista por
no haber impedido que los terroristas consumaran la masacre.
Resulta, ciertamente, indignante ver a quienes no hace tanto
ridiculizaban al ex presidente del Gobierno con lo del “comando
Dixan” y que le tachaban de “paranoico”
por advertir de la amenaza islamista, convertidos ahora en
fiscales de una supuesta minusvaloración de esa amenaza
por parte del anterior Ejecutivo. Eso, por no hablar de la
sistemática descalificación de xenófobo
que estos “conversos” de la prevención
garantizaban —y en el fondo— siguen garantizando
a cualquier intento de ejercer mayores filtros y control de
la inmigración procedente de zonas en que impera el
fundamentalismo islámico.
Lo cierto es que, durante muchos meses, la oposición
política y mediática al Gobierno del PP no dejó
de considerar la amenaza islamista como una excusa que Aznar
utilizaba para que nos sintiéramos solidarios con la
intervención en Irak. Todo cambió con los atentados
de Casablanca, cuando el guión precursor de la infamia
pasó a dictar que España, por culpa de Aznar,
se había convertido en un objetivo terrorista islámico.
No menos valiente y demoledora ha sido la denuncia de Aznar
contra la infame manipulación mediática llevada
a cabo por Prisa en general, y La Ser, en particular. Aunque
Aznar no los haya citado por su nombre, el ex presidente del
Gobierno no ha podido ser mas contundente y claro en los ejemplos
de esa manipulación recompensada recientemente con
el Premio Ondas.
Que los atentados fueron determinantes en el vuelco electoral
no es, por otra parte, una opinión del ex presidente,
sino un dato que arrojan todos los sondeos celebrados en nuestro
país, incluido el celebrado por el CIS tras las elecciones.
En cuanto a que los terroristas querían con ese atentado
influir en las elecciones, no sólo lo apunta la fecha
escogida del atentado, sino comunicados anteriores y posteriores
de organizaciones terroristas islámicas dispuestas
a derramar sangre para que los ciudadanos se rebelasen contra
su propio gobierno.
¿Qué fue lo primero que preguntó el terrorista
Zougam el 18-M tras cinco dias de incomunicación?,
¿el resultado de las elecciones?, sí, efectivamente.
¿Qué fue, si no satisfacción por el 14-M,
lo que “El Egipcio”, reflejaba en sus conversaciones
interceptadas en Italia y que tanto han silenciado nuestros
medios de comunicación? ¿Con qué nueva
mentira pretende que comulguemos ahora la “corrección
política”? ¿Acaso no se va a poder decir
que los terroristas querían ver en la oposición
al PP?
Que los terroristas no iban a tener bastante con la salida
del PP del Gobierno ni con la retirada de Irak es algo que
hemos venido advirtiendo reiteradamente desde estas páginas,
pero una cosa es que los terroristas no se sacien con un determinado
objetivo político y otra cosa, muy distinta, es que
aquel no haya figurado entre sus propósitos.
Lo dijimos en su día y lo mantenemos en este momento:
Zapatero puede gobernar porque así lo decidieron los
ciudadanos en las urnas, pero nunca olvidaremos ni la forma
en que los terroristas trataron de impedir que Aznar llegar
a la presidencia del Gobierno -esto es, intentándolo
asesinar- ni la forma en que lo ha logrado Zapatero. Que la
llegada de Zapatero al Gobierno fue una satisfacción
para los terroristas no lo hemos dicho nosotros. Lo dijeron
ellos.
Editorial de LIBERTAD DIGITAL, 30 de noviembre de 2004
Manifiesta tu apoyo al mejor presidente
de la democracia
PACOTACO.com
se suma a la convocatoria en apoyo de Aznar, que el próximo
29 de noviembre acudirá a declarar ante la Comisión
de Investigación del 11-M
- M A N I F I E S T
O -
El próximo 29 de noviembre,
el ex Presidente del Gobierno y Presidente de Honor del Partido
Popular, José María Aznar, comparecerá
ante la Comisión Parlamentaria de Investigación
de los Atentados del 11M.
Varios militantes del Partido Popular y de Nuevas Generaciones,
desde la absurda y humillante negación de nuestro partido
a convocar una concentración para la defensa de nuestro
Presidente de Honor, hemos decidido convocarla "de forma
espontánea".
No podemos tolerar que se manipule a España de esta
forma. No podemos tolerar que se trate a José María
Aznar como un asesino sanguinario, tal y como se está
haciendo. No podemos tolerar que se siga mintiendo y ocultando
quién atentó contra todos nosotros. No podemos
tolerar la dictadura a la que estamos siendo sometidos. Y
mucho menos podemos tolerar que nuestro partido siga mirando
a otra parte, sin escuchar a sus afiliados, dejando de lado
la coherencia, renegando de su pasado, de su política
y de su ideología.
Por eso, EL 29 DE NOVIEMBRE, DESDE PRIMERA HORA de la mañana
(9:00h), convocamos una concentración de apoyo a José
María Aznar, a la que os invitamos a todos los que
creéis en una España diferente, a los que queréis
saber QUIÉNES FUERON, a los que creéis que un
Gobierno no se puede sustentar en 200 víctimas del
terrorismo, a los que estáis en contra del actual desGobierno
Socialista y a los que creéis en la honestidad, humildad
y en la palabra de José María Aznar.
Os pedimos que llevéis banderas de España, nuestra
NACIÓN, y si podéis que llevéis pancartas
de apoyo a Aznar. Si lo creéis conveniente, llevaros
también banderas del PP, aunque no creemos que se lo
merezcan. Y, por favor, no os cuesta nada reenviar este email
a todos vuestros contactos. Muchas gracias por adelantado.
Un abrazo.
Votantes del
PP exigen mayor contundencia y presencia en los medios de
un líder tachado de indolente y blando
Contestar
esta pregunta es el más grave asunto que debe encarar
con inteligencia el señor Rajoy para animar a sus huestes
por un lado, y para persuadir al resto de los ciudadanos de
su fortaleza política por otro. Distinguir entre ser
y parecer no es cosa fácil de resolver, pero, mientras
no se demuestre lo contrario, Rajoy parece que no está
en la vida política. Este tropiezo adverso
del señor Rajoy no debe inclinarlo a la claudicación,
sino que debe servirle para descubrir una nueva ruta para
la democracia española. Parece, en efecto, que Rajoy
no está ni se le espera. Quizá sea falsa esta
percepción del trabajo político que desarrolla
en los últimos tiempos el líder de la oposición,
pero lo grave es que esa imagen ya se ha extendido por todas
partes como un reguero de pólvora.
La prueba de su desaparición está en este periódico
(www.libertaddigital.com).
Busquen entre sus páginas, pero les costará
hallar una noticia sobre el jefe de la oposición. Tampoco
está desaparecido en combate, como dirían los
más optimistas. Ya nos gustaría. Simplemente
es que no está. Necesitamos su voz sobre un
montón de asuntos, y él, con su mejor cachaza,
está fumándose un puro, porque su partido
tiene un programa serio que lo avala. Es un buen hombre. Incluso
fue un buen ministro de cosas diversas. Quizá hubiera
sido un buen presidente del Gobierno, según apostamos
muchos por su candidatura. Pero me temo que su indolencia,
especialmente a la hora de defender el serio y riguroso programa
del PP, no lo convierta en el mejor jefe de la oposición
de una nación llena de dudas y fisuras por un Gobierno
rehén de los nacionalismos.
Por supuesto, sería injusto decir que no hay
oposición. Mal, mal, no lo hace. Es que simplemente
su crítica extraparlamentaria carece de nervio y tensión,
de estilo y vértigo. En el Parlamento es otra
cosa, pero la democracia es, además, opinión
pública, sociedad civil, ideología, vida cotidiana,
etcétera. Allí, en todos esos ámbitos,
parece que su existencia es sólo un anhelo de sus partidarios.
Aunque da señales de su ser, pues, a veces, en
una sesión de control al Gobierno dice cosas inteligentes
y graciosas; otras, a propósito de unas declaraciones
a la prensa, por ejemplo, se atreve a criticar levemente la
posición del PSOE frente a EEUU. Pero, la verdad, oposición,
oposición, o sea, criticar con fortaleza al PSOE y,
sobre todo, ofrecer una vía para resolver y contestar
todos los desaguisados creados por el Gobierno, no parece
que sea la tarea de Rajoy. Todo es tan "centrista"
y romo que uno teme lo peor. De descalabro en descalabro,
uno tiene la sensación de que Rajoy aún no se
ha dado cuenta de que, en determinadas épocas, sus
fines trascendentes como jefe de un futuro Gobierno del PP
tienen que quedar aplazados, porque la patria urge, España
es el presente inmediato e indispensable.
Tiene que lanzarse al barro y decir, y argumentar,
y defender posiciones y luchar para que sus adversarios le
reconozcan y sus partidarios se sientan orgullosos de usted.
¿Dónde está Rajoy?, pues, no
es una pregunta ociosa, sino que surge de estas tres observaciones:
1.-No hay reunión de sus adeptos que deje de demandar
más discurso de su líder. 2.-No hay editor de
prensa que no se queje de la falta de titulares del jefe del
PP. 3.- No hay votante de su partido que no exija más
diligencia de Rajoy para contestar a los discursos y acciones
del PSOE.
Agapito Maestre en LIBERTAD DIGITAL, 16 de noviembre de
2004
El
cerco del nacionalismo en el País Vasco y Cataluña
convierte en héroes a los defensores de una sociedad
plural - Francisco Caja, símbolo de la resistencia
al totalitarismo nacionalista catalán
Son
muchos los hombres y mujeres que sueñan con una sociedad
plural y libre en aquellas regiones donde el nacionalismo
axfisia la libertad, pero son muy pocas las personalidades
que, jugándose hasta la vida, expresan con auténtica
libertad su deseo. De este modo, no es exagerado decir
que estamos ante los últimos héroes que quedan
en la Europa ¿libre? del siglo XXI.
El último en incorporarse a este selecto colectivo
ha sido Francisco
Caja.Hace unas semanas fue víctima de
una agresión por parte de separatistas catalanes. Pese
a la gravedad de los hechos ni el Rector de la Universidad
de Barcelona, ni el resto de los rectores de las universidades
catalanas, ni un solo miembro del gobierno catalán,
ni ningún partido político en Cataluña
tuvieron el menor gesto de condena. Porque el poder político
en Cataluña, como en la comunidad Autónoma Vasca,
comparte los mismos objetivos que los violentos, a saber,
la exclusión de todos aquellos que no son nacionalistas:
condición sine qua non para la construcción
de su imaginaria comunidad étnica. Desde aquí
un abrazo y todo nuestro apoyo a Francisco Caja, Gotzone Mora,
Alejo Vidal-Quadras, Fernando Savater y el resto de personasconvertidas en símbolos de esta valiente "resistencia".
El pata negra
de los Maricomplejines elogia a Zapatero y critica a la "derecha
vieja" de "planteamientos ultraliberales"
Poco ha tardado en recuperarse
de la humillación que el PP, desde la dirección
a las bases, le infligió en su asalto al PP de Madrid
y su reto al liderazgo de Rajoy. Nunca ha sido tan aplastantemente
rechazado dentro de la derecha un proyecto como el que el
alcalde de Madrid y su mascota Cobo pretendieron fletar a
costa de Esperanza Aguirre pero con la evidente intención
de sabotear la dirección nacida del Congreso popular
para presentarse como alternativa a Rajoy en la primera derrota.
Un mes ha estado lamiéndose las heridas, pero, por
lo visto, ya ha terminado de curarse. Qué lástima.
Con lo bien que estaba de convaleciente.
Gallardón ha vuelto a la luz con dos actos públicos
que revelan su condición de irrecuperable para presentar
una alternativa al PSOE y para representar algo en el PP.
En uno, acudió a arropar, no sabemos si en condición
de meritorio o de notario, a Jesús de Polanco, cómo
no, que ha sido distinguido por el gobierno corrompido y antiamericano
de Chirac como capitoste de la Legión de Honor. A continuación,
se ha despepitado en elogios al presidente del Gobierno, José
Luis Rodríguez Zapatero, del que ha dicho que representa
“una izquierda nueva”, al tiempo que criticaba
a la “derecha vieja”, de “planteamientos
ultraliberales”. Contra esa cosa atroz, Gallardón
se ha proclamado a sí mismo creador de un discurso
de “derecha nueva”, obviamente paralelo a la novedad
zapateril.
Realmente hay que ser muy miserable para seguir como palmero
del hombre cuyo inmenso imperio mediático dedica las
veinticuatro horas del día (y de la noche) a injuriar
a su partido, si es que el PP es algo suyo, que lo dudamos.
Como el Partido ha demostrado que no lo quiere ni ver y como
está claro que él no quiere a su partido, quizás
lo más conveniente para ambos es que se fuera al PSOE,
aunque le sería menos útil dentro que fuera
en su sórdida misión política: erosionar
al PP. Que después de la última hazaña
desinformativa de Polanco, la manipulación de grabaciones
de presos etarras para insultar al PP y sabotear la tarea
de investigación del 11-M que lleva a cabo “El
Mundo”, Gallardón sea el invitado especial de
su ceremonia de condecoración chiraquiana, constituye
un sentido homenaje a Vellido Dolfos decorable por Pascua
Ortega.
Pero hablar de que ZP es la izquierda nueva, cuando ha desenterrado
los muertos y los odios de la guerra civil, cuando ha declarado
la guerra a los católicos, cuando ha roto toda la política
exterior de Aznar (que Gallardón fingía respaldar
cuando soñaba heredar), cuando está en manos
de los separatistas y los comunistas, cuando, en fin, no hace
nada que no sea de la izquierda de los años 30, demuestra
que Gallardón es un sujeto sin escrúpulos. Decirlo,
además, en un acto de jóvenes empresarios, cuando
ZP se ha cargado toda la política económica
de Aznar y respalda el despilfarro de Schroeder produce vergüenza
ajena. En cuanto a lo de la “derecha vieja”, como
además de ser un traidor redomado ha demostrado no
tener la más remota idea de los principios liberales,
dejemos su análisis para otro día. Está
claro que a la Derecha liberal de Aguirre y Aznar, él
prefiere a los modernos multimillonarios como Polancos y Fefés.
Nada más lógico en un progre de bolsillo.
Federico Jiménez Losantos en LIBERTAD DIGITAL,
14 de noviembre de 2004
PACO
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