Luis
Herrero da una ejemplo al PP con su denuncia sobre Polanco
ante el Parlamento Europeo
No es que los precedentes invitaran a pensar
en el heroísmo. Si Aznar no se atrevió a denunciar
a Polanco por su nombre ni siquiera cuando tras hartarse de
llamarle asesino había echado a patadas de La Moncloa
al PP y recurrió al eufemismo del Poder Fáctico
Fácilmente Reconocible, era poco probable que Rajoy
exhibiera un ímpetu legionario para denunciar el alarde
de prevaricación del Gobierno ZP que constituye la
llamada Ley Polanco. Pero una cosa es que Rajoy no vaya más
allá que un Aznar de retirada y otra, bien distinta,
que no aproveche la ocasión de hacer oposición
en serio y de hacerse respetar por Polanco, que al final es
más importante que estar bien todos los miércoles
en el Parlamento.
Rajoy ha contado, tras el malhadado referéndum del
20F con una ocasión de oro para decir “aquí
estoy yo”; y, sin alzar siquiera la voz, demostrar que
se atreve a lo que ni Aznar se ha atrevido. Se la sirvió
Luis Herrero con su denuncia de la concentración de
Poder en manos de Polanco y su valerosa defensa de la libertad
en el Parlamento Europeo, que lo ha convertido en el héroe
cotidiano de una derecha harta de tanto bucrócrata
cobardón. Y se lo puso todavía mejor el Gobierno
confirmando al otro día la denuncia de Herrero con
la fechoría del Canal+ y el Jefe de la Cabila de la
SER amenazando a tres dirigentes populares con campañas
de desprestigio personal y político si no desautorizaban
a Luis Herrero. No se han atrevido a desautorizarlo, aunque
Rajoy ha estado tibio tirando a frío en su defensa.
Pero es que ni se han atrevido a denunciar esas amenazas contra
ellos desde la SER. Pues como bien dicen los ministros y ex-ministros
del Interior, los malos tratos hay que denunciarlos. Si no
se denuncian, sólo se consigue envalentonar al matón
y correr peligro de muerte. Claro que cuando uno está
muerto de miedo, falla el valor. Para eso debería estar
el partido, que tiene una ocasión de oro para poner
a Polanco en su sitio por bastantes años. No se atreven.
Luego, que no se quejen.
Federico Jiménez Losantos, en LIBERTAD DIGITAL
A pesar de su juventud, este partido
ha contribuido de manera destacada al voto españolista
por el "no"
El
éxito del "NO" a la Constitución Europea
entre sectores importantes de la derecha española se
ha debido en parte a Alternativa Española, uno de los
principales activos de este voto españolista y europeista
en el Referéndum
para mayor gloria de Zapatero.
A su presencia en la calle se han unido numerosos actos en
las principales capitales españolas, entre los que
destaca su acto
final de campaña.
Varios cientos de personas acudieron a la llamada de AES acompañados
por una nutrida e importante representación internacional
que dio su apoyo al partido español. La razón
de la presencia de eurodiputados y cargos públicos
de otros países residía en el hecho de que "Alternativa
Española nació con vocación de encontrar
y de converger en Europa con aquellos que fundamentan su quehacer
político en los principios del Derecho Público
Cristiano", según expresa la información
publicada en su página
web.
Alternativa Española ha sabido aprovechar esta oportunidad
para recoger la sensibilidad de todos aquellos votantes del
PP que no se han sentido representados por la postura oficial
de su partido en el Referéndum. Bravo por ellos.
El PSOE, lejos de agradecer al PP
su apoyo al "Sí" a la Constitución
Europea, arremete contra el partido de Rajoy por su postura
en el Referéndum
Ni
un día ha tardado Zapatero en darnos la razón
a quienes, precisamente por españoles, europeos y liberales,
votamos ayer NO a este plebiscito a mayor gloria de su figura
política. Es difícil resumir en un breve discurso
tanta mezquindad, tanto sectarismo, tanta miseria moral y
tanta soberbia personal como los exhibidos por el Presidente
del Gobierno tras los resultados electorales, más cerca
del relincho de gozo que de la celebración cívica.
Aunque el triunfo del “sí” se lo debe al
PP, no ha tenido ni una palabra de agradecimiento para Rajoy.
Aunque ERC e IU han votado “no”, ha dicho que
nadie había perdido en este referéndum. En realidad,
nos ha pasado el resultado a todos por las narices como un
triunfo personal, que es para lo que lo convocó. Siempre
lo creímos así y por eso votamos No. Con todos
los respetos para los votantes del PP que han elegido el “Sí”
o el voto en blanco, creo que los hechos nos han dado la razón.
(...)
Un "Sí"
nada arrollador y la participación más baja
de la democracia confirman la falta de oportunidad de un referéndum
hecho a medida de Zapatero
Según los datos definitivos,
la participación en el referéndum de la Constitución
Europea ha sido del 42,39 por ciento, con una abstención
del 57,61 por ciento, la más alta de una votación
en España. Ha ganado el "sí"
con el 76 por ciento mientras que ha votado "no"
un 17 por ciento de los ciudadanos. En blanco, han votado
un 6 por ciento. Poco ha tardado Zapatero en presentar
como un éxito personal el resultado del referéndum.
Sin una sola referencia en su discurso inicial a la histórica
abstención, Zapatero se felicitó por el resultado:"Un
gran respaldo al sí que es un respaldo a España".
Sus primeras palabras fueron para destacar que "hemos
hecho historia de Europa".
Rajoy logra mantener
la "disciplina" de voto en el PP, con la excepción
significativa de Madrid
El Partido Popular ha contribuido
de manera significativa al triunfo del "Sí",
a pesar de la postura crítica de gran parte de su base
social. Mariano Rajoy puede estar satisfecho del apoyo a la
tesis oficial del PP de gran parte de su electorado. No obstante,
es significativo el triunfo del "No" por un 20%
en Madrid, especialmente en distritos urbanos cuyos habitantes
gozan de un nivel social y cultural medio y alto. Sería
muy aventurado decir que Izquierda Unida es la responsable
de este porcentaje.
El "Sí"
no acaba de convencer en las regiones con problemas nacionalistas
El rechazo más significativo
a la Constitución Europea se ha producido en el País
Vasco (33 por ciento) y Cataluña
(28 por ciento). Pese a que el PNV había optado por
el "Sí" a la Constitución Europea,
el País Vasco ha sido la comunidad en la que más
rechazo ha obtenido el tratado, un 33 por ciento, frente al
voto favorable del 62 por ciento con una participación
del 38 por ciento. En Guipúzcoa, el rechazo fue del
40 por ciento frente al 56 de los apoyos. Parece que
los nacionalistas "moderados" han dado la espalda
a sus representantes políticos.