Los
españoles dicen NO a Ibarreche, NO al Estado Eusko-Nazi
313 parlamentarios
tumban el plan secesionista en un debate en el que Rajoy ejerció
de Presidente del Gobierno frente a un Zapatero bochornoso
e infantil
Varias cosas han vuelto a quedar claras, tras la sesión
parlamentaria en la que la inmensa mayoría de los representantes
de la soberanía nacional ha rechazado el plan separatista
de Ibarretxe. Una, el formidable e histórico discurso
pronunciado por Rajoy, quien, espoleado por la memoria de
las víctimas de ETA, ha sabido representar, además,
a la inmensa mayoría de los españoles que están
hartos de que se intente contentar a quienes sólo pretenden
acabar con la nación española.
Otro dato que, por conocido no debe dejar de subrayarse, es
el absoluto desprecio que Ibarretxe ha vuelto a dedicar al
Parlamento al afirmar que, “se vote lo que se vote”,
él piensa seguir adelante celebrando su referéndum
soberanista.
El dato más preocupante, sin embargo, es la actitud
manifestada por Zapatero. Aunque, como presidente de gobierno,
debería haber sido quien con más contundencia
y firmeza rechazara los ilegales y secesionistas planes del
nacionalismo vasco, la preocupación de Zapatero ha
parecido más encaminada a dejar claro a sus socios
independentistas catalanes, de que su “no” a Ibarretxe
no es más que una “coincidencia” con los
populares que no va a suponer una defensa común de
los valores constitucionales.
Para empezar, Zapatero ha querido justificar su “no”
al Plan Ibarretxe con la guerra de Irak, cuando, si alguna
relación tienen ambos asuntos es que la precipitada
retirada de tropas ordenada por ZP satisfizo a los terroristas
islámicos tanto como satisfacen ahora a ETA los proyectos
secesionistas del lehendakari.
Zapatero, además, lejos de llevar a cabo una innegociable
negativa a los proyectos secesionistas, ha abierto una puerta
a la negociación con los independentistas vascos para
que opten por la vía con la que socialistas e independentistas
catalanes tratan de dejar atrás su Estatuto de autonomía
y la Constitución española.
Tras afirmar que “la votación en democracia cierra
el debate pero no lo resuelve, solo lo resuelve el acuerdo”,
Zapatero ha pedido a Ibarretxe que “no entienda la votación
como una derrota”, invitándole, de paso, a participar
en la elaboración “de un nuevo comienzo para
Euskadi y el resto de España”.
La propuesta de “maragallizar” el plan Ibarretxe
ya se podía intuir de las más de cuatro horas
de reunión que Zapatero le brindó al lehendakari
en su reciente visita a Moncloa, por no hablar de cómo
se han desmarcado del PP los propios socialistas vascos con
el plan de Patxi López.
En cualquier caso, conviene recordar que este mismo fin de
semana el propio Maragall ha vuelto a defender su plan para
acabar con el pilar nacional que sostiene la Constitución
española, advirtiendo, una vez más, que él
también estaría dispuesto a convocar un referéndum
por su cuenta si las Cortes Españolas no respaldaran
la reforma estatutaria que se consensuara en el parlamento
catalán.
Esta es la hora en que Zapatero no ha hecho la menor rectificación
pública a su compañero de partido. No cabe sorprenderse,
pues, de que ante este presidente de gobierno, Ibarretxe no
sienta ni siquiera la necesidad de bajar el ritmo con el que
se quiere acabar con una legalidad que todavía se fundamenta
en “la indisoluble unidad de la Nación española,
patria común e indivisible de todos los españoles”.
Editorial de LIBERTAD DIGITAL, 2 de febrero de 2005
La radiografía
política del Pais Vasco nos revela un panorama muy
alejado de las pretensiones soberanistas del Lehendakari
Por ACh
Cuando se le oye decir al responsable del desgobierno vasco,
Juan José Ibarreche, que no va a consentir que el PP
y el PSOE decidan acerca de la voluntad soberana de los vascos
(y las vascas,) da la sensación que este patético
personaje habla respaldado por la gran mayoría de la
población donde gobierna y nada más lejos de
la realidad.
A este señor ya lo conocemos de sobra, y cuando habla
como un caudillo iluminado en nombre de su "pueblo",
habría que preguntarse, dónde están y
lo que es más importante, cuántos son esos que
él denomina "vascos y vascas" [sigue]
El
Gobierno Zapatero podría estar vendiéndonos
una vez más de confirmarse los contactos con ETA
La más grave consecuencia de que se
confirmaran los contactos del Gobierno con ETA es el precio
de la tan cacareada tregua de la banda: acercamiento
al País Vasco de presos etarras con delitos de sangre
y amnistía de los terroristas que no han apretado el
gatillo, aunque lo hayan hecho posible. Ni más
ni menos que los términos del chantaje al Gobierno
de Aznar en las dramáticas 48 horas de 1997 y que acabaron
en el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Su muerte provocó
la más profunda reacción popular en toda España
contra la dictadura del terror nacionalista. Tanta unión
asustó al PNV que cerró filas con ETA en Estella
y desde entonces se sabe lo que comparten. Es el peor
momento para ceder.
La paradoja de un movimiento mucho más
reciente y artificial de lo que nos quieren hacer creer
Por DON PELAYO
Ciertamente no entiendo bien la problemática
de las Vascongadas, no la entiendo en sus origenes allá
por el siglo pasado, ni tampoco en la actualidad. Todo el
nacionalismo vasco se ve cimentado en las divagacionesde un
loco que no sabía ni euskera y que, quizás arrepentido
ante Dios (como buen carlista que era) por la maquinaria de
guerra que acababa de impulsa, en sus ultimos años
se arrepintió.
Pues bien, no se si es conocido por todos
la traducción de Euskadi, pero yo se lo comunico para
que ustedes reflexionen, viene a significar "Bosque de
Euskos", sin comentarios. Ni tampoco se si son conscientes
aquellos "euskaldunes de Albacete (Llamazares y cia)",
de la sarta de comentarios denigrantes vertidos hacia los
españoles, nos llamaba sucios, ladrones, aprovechados,
en fin, hacia gala de un amor hacia España sólo
comparable al de su discípulo eclesiástico XavierArzalluz.
Ya que el nacionalismo Vasco hace gala de un profundo conocimiento
genético, proseguiré mi reflexión por
esos lares.
Hace no mucho, expertos antropólogos
de una universidad creo que británica (perdónenme
que no lo recuerde) examinaron el ADN vasco, y llegaron a
la "descabellada" conclusión de que los vascos
eran mitad irlandeses y mitad moros, celtíberos ni
más ni menos, igual que todos los españoles,
con un poco más o menos de sangre musulmana, germana
o romana, pero al fin y al cabo iguales. A esto se le añade
la repoblacion durante la reconquista de pueblos con vascos
a lo largo y ancho de España. Es así pues que
no entiendo este afán de separación, que nunca
a acompañado al pueblo vasco en ningún momento
de la historia, siempre han sido los más fieles a la
patria Hispana, desde los tiempos de la reconquista hasta
la guerra de la independencia. Por último decir que
aunque el gobierno vasco se empeñe, desde pequeñitos,
infundir a los pequeños odio hacia España, cerca
del 50% de Euskadi no es nacionalista, esto quizás
de que pensar a muchos.