Afganistán:
Mucha publicidad efectista y escasa transparencia en una tragedia
que el Gobierno y las televisiones se empeñan en manipular
El trágico suceso de la muerte de
17 militares en Afganistán ha puesto en evidencia
la cara más hipócrita y descarada del Gobierno
de Zapatero, que no ha dudado en aprovechar de forma vergonzante
esta desgracia para promocionarse publicitariamente.
Desde el mismo día de la tragedia, Zapatero, el maestro
de la propaganda y la demagogia, y su adelantado pupilo
Bono han puesto en marcha una estrategia publicitaria capaz
de provocar náuseas a cualquier persona con un mínimo
de humanidad.
Esa misma tarde, la primera noticia del suceso que recibieron
muchos españoles fue la de la rueda de prensa en
directo de Bono, forzada para coincidir con el inicio de
los telediarios, de tal modo que los primeros 15 ó
20 minutos de la noticia se los llevó la emisión
íntegra de la "versión oficial".
Horas más tarde, Zapatero compareció ante
los medios con la excusa de hacer una declaración
institucional y resultó una declaración política
de lo más rastrero, con múltiples referencias
veladas a la tragedia del Yak-42. Tan es así, que
antes siquiera de dar el pésame a los familiares,
Rodríguez Zapatero pidió "máximas
garantías de certeza y seguridad" en la identificación
de los cadáveres. Toda una prioridad en ese momento.
Dentro del apartado publirreportajes, destacar el numerito
de Bono aterrizando con su helicóptero en el Bernabéu
(la cámara pasaba por allí) o el paseo de
Bono con los investigadores por la zona del siniestro, descubriendo
pistas a los científicos y explotando su nueva faceta
de perito forense. Aunque se ocultaron algunas frasecillas
sin importancia, se realizó una perfecta difusión
de estas imágenes a todas las televisiones.
Pero el momento estelar ha sido, sin duda, la videoconferencia
desde Afganistán, con ZP poniendo caritas para la
tele ante las explicaciones prefabricadas y enlatadas de
Bono... ¿No se enteraría mejor nuestro Presidente
si recibiera este informe en privado, en vez de estar posando
ante la tele?
La traca final ha tenido lugar durante la visita de Zapatero
a los familiares de las víctimas, realizada con todo
despliegue de medios y sin dar tregua al espectáculo
de multidifusión. Lo que debieron ser abrazos calurosos
en el marco de una visita íntima resultaron gestos
fríos y artificiales, eso sí, transmitidos
para toda España por nuestras complacientes cadenas
de televisión.
Ésta es la terrible realidad de un Gobierno obsesionado
por la propaganda, que antepone el rédito electoral
a su ideología -si es que la tiene- y que ha convertido
su acción política en una mera estrategia
de márketing. No respetan la muerte ni en la oposición
ni en el poder y son frívolos hasta la médula.
España se merece un Gobierno mejor.
17
militares españoles han fallecido hoy por, según
dicen las principales hipótesis, "haberse estrellado
el helicóptero en el que viajaban"
Al menos diecisiete militares españoles han fallecido
después de que el helicóptero en el que viajaban
se desplomara durante un vuelo táctico en Shindand,
al sur de Herat, zona de Afganistán bajo la responsabilidad
de las tropas españolas. En la maniobra también
participaba otro aparato español que tuvo que realizar
un aterrizaje de emergencia provocando heridas en dos
de sus ocupantes.
El aparato siniestrado es un "Cougar" de las Fuerzas Armadas
desplegadas en la zona para diversas tareas de apoyo logísitico.
El Ministerio de Defensa ha informado de que las víctimas
son los cinco tripulantes del helicóptero de la base
de "El Copero" en Sevilla y doce militares del regimiento
"Isabel la Católica" de Pontevedra, perteneciente
a la Brigada Ligera Aerotransportable con base en Figueiridola.
En la zona, varios equipos de rescate están procediendo
al levantamiento e identificación de los cadáveres.
Según han informado a la agencia de noticias EFE
"fuentes diplomáticas", el helicóptero
se accidentó al realizar un vuelo táctico
comúnmente practicado para prevenir ataques de terroristas
escondidos en esa zona montañosa. Fuentes cercanas
a la investigación han indicado que es posible que
las aspas de los dos aparatos se tocaran entre si. Por su
parte, la OTAN, que ha enviado un equipo para rescatar
a los cadáveres, ha afirmado que el accidente
tuvo lugar durante una operación de entrenamiento
en la que participaban dos helicópteros españoles.
El aparato siniestrado es un "Cougar HT-21 UL" de las Fuerzas
Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET),
una aeronave de transporte medio de 4.500 kilos de carga
útil y capacidad para 23 pasajeros. De fabricación
francesa, alcanza una velocidad de crucero de 222 kilómetro
por hora, con una autonomía de vuelo de 4,3 horas.